Nueve pasos para un mágico Powerpoint (traducción no profesional, del artículo de Seth Godin)
Probablemente lo has experimentado. Haces una presentación ¡y funciona! Esa es la razón por la que repites, esa es la razón por la que todos nosotros gastamos más tiempo en preparar las presentaciones que en cualquier otra cosa.
Aquí tienes algunos pasos para alcanzar este nivel de PPT-nirvana (Las posibilidades pueden variar. Esto son pasos, no reglas):

  1. No uses nunca Powerpoint. La mayoría de las veces, no es necesario. Es perder el tiempo. Powerpoint te distrae de lo que realmente necesitat hacer ... mirar a los ojos a las personas, contar una historia, decir la verdad. Hacerlo con tus propias palabras, sin artificio y con claridad. En ocasiones Powerpoint es útil, pero hay que tener cuidado cuándo se elige.
  2. Utiliza tu propia fuente. Visita Smashing Magazine (es una página fantástica [nota de la traductora]) y compra una fuente de uno de sus patrocinadores o bájate una de las que ofrecen gratis. Instálala (en realidad creo qu epone "haz que tu técnico te enseñe cómo instalarla") y úsala en lugar de las fuentes que vienen por defecto en tu equipo. Esto es como vestirse bien o tener una tarjeta de visita mejor. Es sutil, pero funciona.
  3. Di la verdad. Con esto no quiero decir "no mientas", (que también), me refiero a "no escondas". Sé extremadamente directo en por qué está ahí, ¿qué vas a venderme (porque estás aquí para vender algo, ¿verdad? Si no, por favor, no pierdas mi tiempo ni el tuyo). Podría ser una idea, o un presupuesto, pero en cualquier caso es una venta. Si, al final, no sé lo que estás vendiendo, habrás fracasado.
  4. Paga por palabra. Este es el trato: Tienes que poner 5 dólares para el bote de café por cada una de las palabras que haya en las diapositivas de tu exposición. 400 palabras cuestan 2000 dólares. Si eso fuera cierto, ¿podrías usar menos palabras? ¿Muchas menos? Lo he dicho en otras ocasiones, pero tengo que intentarlo de nuevo: las palabras pertenecen a las notas. Powerpoint es para las ideas. Si tienes puntos de esquema, por favor, por favor, por favor, sólo usa una palabra en cada punto. Dos si es necesario. Tres nunca.
  5. Consigue un mando a distancia. Yo siempre uso uno. El mío desapareció hace un par de semanas, y tuve que hacer la presentación sin él. Me ví en el video y odiaba el hecho de haber perdido todo ese contacto con los ojos. Es dinero bien gastado.
  6. Usa micrófono. Si estás presentando a más de veinte personas, el micrófono cambia tu postura y tu impacto. Y si estás presentando a más de 300 personas, usa una pantalla, aunque debas tener una segunda pantalla para las diapositivas. Esto pone tu cara en el escenario. El paseo hacia adelante y hacia atrás ahorra unos cuantos dólares, pero es completamente inútil. Si 400 personas están dispuestas a pasar una hora escuchándote, alguien debe estar dispuesto a gastar unos pocos dólares para hacer que la presentación funcione correctamente.
  7. Comprueba y asegúrate de que transmites tu gran idea. No vale la pena hacer una presentación para una pequeña idea, o para un presupuesto, o para dar una actualización trimestral. Para eso están los memorandos. Las presentaciones implican exhibirse, permanecer de pie y representar. De modo que ¿cuál es tu gran idea? ¿Es lo suficientemente grande? ¿En serio?
  8. Demasiado impresionante como para tomar notas. Si el público está blogueando, twitteando o escribiendo lo que estás diciendo, me pregunto si tu presentación es todo lo que podría ser. Después de todo, podrías haberles resuelto el problema y simplemente bloguearlo/anotarlo por ellos, ¿verdad? Hemos sido entrenados desde jóvenes para sustituir el atender por tomar notas. Eso es una vergüenza. Tu actuación debería exigir la atención (sugerencia: los distintos puntos exigen el tomar nota. En el momento de poner la diapositiva en la pantalla, lo anuncias "escribid esto, ahora no prestéis atención") La gente no toma notas cuando va a la ópera.
  9. ¡Corto! ¿Realmente necesitas una hora para la presentación? ¿Veinte minutos? La mayoría de las veces la respuesta correcta es: "diez". Diez minutos impresionantes de grandes ideas, con grandes fotos y letra muy grande y algunas palabras y pensamientos alarmantes e ideas sorprendentes. Y, a continuación, y, sólo a continuación, pasa el resto del tiempo hablando sólo para mí. Interactuando. Respondiendo a las preguntas. Liderando un debate.

La mayoría de las presentaciones (y he visto muchas) son absolutamente horribles. No son horribles porque no fueron diseñados por un profesional, sino que son horribles porque éstas son presentadas por alguien que esconde lo que vino a decir. La nueva tendencia de ajustar tus diapositivas con caros diseños gráficos no resuelve este problema, que hace que sea peor. Dame un aficionado serio cualquier día, por favor.